sábado, 9 de julio de 2011

El Riesgo Militarista

Varios hechos van mostrando qué le espera a Guatemala si Otto Pérez Molina llega a ocupar la presidencia de la República. Vale la pena sintetizarlos para su consideración, sobre todo para quienes convocan a realizar un análisis inteligente para elegir o a votar de manera consciente.

El otrora general promete pagar a los expatrulleros. Esta medida, al considerar válida la indemnización para personas que sirvieron al Ejército voluntaria u obligadamente, tiene un mensaje de grandes dimensiones, ya que refuerza en el imaginario la validez de una de las acciones contrainsurgentes que tantas violaciones al derecho a la vida causó en Guatemala durante la guerra. Y que están plenamente comprobadas gracias a varias investigaciones que se están dando a conocer. Este ofrecimiento de campaña ya lo han hecho otros candidatos con tal de obtener votos, aunque no cumplieron su promesa. Igual Pérez puede dar su palabra y no pagar cuando sea presidente. Lo que interesa resaltar en este espacio es que avalar la figura de las PAC tiene un carácter simbólico de imposición, control, miedo, terror, represión, falta de libertad: en síntesis mano dura.

El candidato anaranjado además anuncia, casi seguro de su triunfo, que aumentará de manera significativa los presupuestos para el Ejército y la Policía como medidas para garantizar la seguridad. Tal posición, similar a la del presidente de México, Felipe Calderón, ha demostrado su ineficacia para acabar con el tráfico de personas, de drogas y de armas; además se ha descubierto cómo las mafias han invadido las instituciones públicas y se ha convertido en un mecanismo de represión a movimientos sociales. Qué tan cierto puede ser que la sociedad guatemalteca viva segura y tranquila, si cuenta con un Ejército numeroso y bien equipado, con fuerzas de tarea militarizadas y policía especializadas, como lo anuncia Pérez. Eso significa una copia de la guerra de Calderón, que es la misma de Estados Unidos, donde residen quienes están haciendo jugosas ganancias con la venta y trasiego de armamento de todo tipo. La realidad en México es clara, la inseguridad va en aumento, la violencia afecta a la ciudadanía, el terror se ha instalado.

La actuación de uno de los guardaespaldas de la familia Pérez muestra indicadores de una prepotencia inaudita, ya que están dispuestos a utilizar sus armas, incluso sin amenaza de seguridad alguna. Quien se atreve a disparar a un policía sin arma muestra el tipo de entrenamiento que reciben, ajeno a la convivencia social, a la seguridad democrática y al respeto incluso de normas referidas a un lugar donde estacionarse.

Miami Multicultural

"Miami se perfila como urbe multicultural"
El gerente cultural y director ejecutivo de la Bienal de Miami, Jorge Gutierréz, nos habla de intenso desarrollo cultural del sur de Florida

Lectores corresponsales | 06/07/2011 - 20:02h

Graciela Pantín

Caracas (Venezuela)

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Miami y sus zonas periféricas están experimentando un intenso desarrollo en la vida cultural y artística. Enfrentando los impactos de la "crisis", tanto las autoridades como los instituciones e iniciativas privadas, han apostado a la cultura no solo como elemento potenciador de la recuperación y revitalización de espacios urbanos, sino para la promoción de valores, la educación en las artes, la creación de nuevas audiencias, la generación de empleo y de circuitos económicos alternativos.

Quizás hace más de una década que este fenómeno despegó con fuerza, y en él, Jorge Gutierréz viene desempeñando un papel fundamental. Venezolano, arquitecto de la UCV y profesional de la Gerencia Cultural, con MA de la Universidad de Nueva Cork, Jorge Gutiérrez trabajó en la Biblioteca Nacional y fue Director del Museo Alejandro Otero en Caracas. En Miami, durante los seis últimos años, fue director del sistema de galerías del Miami Dade College, la red de galerías más grande del sur de Estados Unidos: siete galerías de arte, un parque y una plaza de esculturas y la histórica Torre de la Libertad en el centro de Miami. En total más de 35.000 m2 de áreas para exposiciones y actividad cultural. Actualmente Jorge se desempeña como director ejecutivo de Miami Biennale (la Bienal de Miami).

¿Cuáles son los factores que desencadenaron este desarrollo?
Varios factores. Primero, la intensificación en la diversidad de las migraciones hacia Miami, transformándola en una auténtica urbe multicultural (más de 120 nacionalidades conviven en el Sur de la Florida), un fenómeno único en torno al "melting pot" norteamericano. Segundo, la participación de artistas, curadores, creadores, gerentes culturales, de diversas partes del mundo, generando iniciativas y modelos de desarrollo cultural dinámicos, plurales e innovadores que, al integrarse a las experiencias existentes, le dan a Miami una característica única en América. Y tercero, el haber alojado importantes eventos internacionales, como la Feria de Art Basel en Miami que transformó la dinámica de las artes visuales en la zona.

¿Cómo han contribuido las artes con el uso urbano de la ciudad?
Con el boom inmobiliario en el sur de Florida entre 1995-2005, hubo una importante inversión en nuevos espacios de galerías privadas. Por ejemplo, la conversión de la zona industrial de Wynwood, Miami, en una comunidad para las artes. Con el empuje del inversionista Tony Goldman (quien promoviera el Soho en NYC) y de Dave Lombardi, se crearon nuevas galerías, estudios para artistas y se abrieron espacios alternativos.

¿Cuál ha sido el impacto de la migración de artistas y profesionales venezolanos a Miami?
La presencia venezolana en este proceso ha sido importantísima. Es una migración que no solo ha colocado capital de inversión para la cultura, sino que ha traído artistas, gerentes culturales, académicos, coleccionistas e iniciativas vinculadas con el mundo creativo, contribuyendo a crear una visión mucho más dinámica, amplia, diversa y global del arte. Insertándose todos en el tejido cultural, público y privado, de la ciudad.

¿Cuáles son las construcciones de infraestructura cultural de mayor impacto en la ciudad de Miami?
Están el Performing Arts Center, la ampliación del Museo Bass en Miami Beach, el nuevo Museo Frost, el proyecto de las nuevas sedes para el Miami Art Museum, la New World Symphony, la Orquesta Sinfónica de Miami que dirige Eduardo Marturet, el inicio de la programación cultural y artística de la Torre de la Libertad integrada con otros espacios culturales, la creación de fundaciones privadas con programación artística diversa tales como CIFO, The Margulies Collection at the Warehouse, la Rubell Family Collection, la De La Cruz Collection y Miami Biennale Foundation (con los preparativos para una próxima edición de la Bienal de Miami), el Knight Foundation con programas de financiamiento para las artes en Miami.

¿Hacia dónde apunta el futuro?
Todos los esfuerzos confluyen hacia la consolidación de la escena artística de Miami bajo una perspectiva más universal y con un menú de opciones mucho más diverso. Sin embargo, todavía hay muchísimo trabajo por desarrollar y consolidar. Con un inventario respetable de recursos culturales de más de cien galerías de arte, siete museos, seis escuelas de arte en el nivel de educación superior, dos grandes centros para las artes escénicas, un festival internacional de cine, una feria internacional del libro, 12 ferias internacionales de arte, Miami está viva y alerta y en continua transformación. Su identidad propia se perfila como urbe multicultural, referente necesario de la América del siglo XXI.

viernes, 8 de julio de 2011

Mapa Politico de Guatemala

Xela y Qetzaltenango en Guatemala

El año pasado realicé varias entrevistas a personalidades quetzaltecas, autoridades municipales, empresarios, funcionarios del Gobierno, intelectuales y académicos de aquella ciudad. Teníamos el objetivo de conocer los problemas urbanos de Xela. De tales entrevistas pude hacer la síntesis que se presenta hoy en su primera parte. Los problemas de la ciudad que fueron abordados son muchos, pero quizás los principales que se señalaron son: crecimiento urbano desordenado y en muchos casos caótico, las características actuales de la economía urbana y regional, escasez del servicio del agua y precio elevado, irregular servicio eléctrico y caro, drenajes colapsados e inexistentes en distintas áreas de la ciudad, pésimo servicio de transporte urbano, falta de parques y áreas de recreación, recolección y tratamiento de basura deficiente, mercados caóticos y faltos de higiene básica, etcétera. Temas que debieran ser tratados con seriedad por los actuales candidatos a alcalde. La Xelajú de nuestros días está viviendo un proceso de crecimiento urbano acelerado y empieza a consolidar un área metropolitana.

Como toda ciudad, Quetzaltenango no puede ser comprendida sin conocer su historia. Recientemente esta ciudad altense cumplió cuatrocientos ochenta y cinco años de fundada. Fue en su vida precolombina un asentamiento mam y posteriormente copada por los k’iche’s. Durante los años coloniales, los españoles, utilizando su trazo precolombino, la trataron de convertir en una pequeña Sevilla, como lo dejara plasmado el poeta antigüeño Carlos Wyld Ospina. Por ello su trazo totalmente irregular. A diferencia de las plazas coloniales, a la manera de Santiago de Guatemala. A pesar de los esfuerzos de los españoles y posteriormente de los criollos de mantener un rígido control colonial y militar, los indígenas no se quedaron de brazos cruzados. No se nos olvide que ha sido precisamente un historiador quetzalteco, Severo Martínez Peláez, quien mejor ha interpretado la patria de los criollos y nos ha revelado mejor aún las causas y los efectos de los motines de indios.

No obstante, la población de Quetzaltenango siempre fue mayoritariamente indígena y se distinguió por contar con una clase social de indígenas ricos e influyentes que incluso controlaron durante muchos años la alcaldía indígena de la ciudad, como lo ha escrito Greg Grandin en su libro La Sangre de Guatemala: Raza y nación en Quetzaltenango, 1750-1954. Contando con una pequeña pero poderosa clase social de descendientes de los españoles, los criollos y de mestizos, la riqueza de Quetzaltenango siempre estuvo vinculada a la agricultura, habiéndose iniciado un proceso de acumulación de capital que les permitió ir expandiendo su frontera agrícola, allende los confines de la provincia y/o departamento. Ya para los años de la llamada “Independencia” de Guatemala, Quetzaltenango tuvo iniciativas separatistas, habiendo intentado la formación de un sexto estado en los tiempos de la República Federal de Centro América. Este proceso de expansión hacia la costa sur, incluidos Retalhuleu y Suchitepéquez hasta el Soconusco mexicano, se pudo dar gracias a que la ciudad de Quetzaltenango funcionó como el centro urbano de un hinterland mayor que incluía a San Marcos, Huehuetenango, Totonicapán y Sololá. Este proceso ha sido descrito por el historiador guatemalteco Arturo Taracena Arriola en su libro Invención Criolla, Sueño ladino y pesadilla indígena: Los Altos de Guatemala, de región a Estado, 1780-1871. Continuará.

domingo, 26 de junio de 2011

Diego Pulido Aragon: Gerente de Banco Industrial

La conversación versó sobre la visión del Director Corporativo y Gerente General de Banco Industrial, sobre la situación actual de la economía del país.

Guatemala, abril de 2009.- El licenciado Diego Pulido Aragón, Gerente General y Director Corporativo de Corporación BI, se reunió con la señora Sonia Álvarez, Ministra Consejera de la Embajada de España, y el señor Consejero Económico y Comercial de la Oficina Comercial de la Embajada de España acreditada en la nación y algunos socios de la Cámara Oficial Española de Comercio de Guatemala, para conversar sobre su visión de la situación económica del país.

pulido_I.JPGEl Licenciado Pulido hizo un análisis de la crisis económica que se está sufriendo a nivel mundial. En el caso nacional, opinó que Guatemala como país tiene características importantes, como por ejemplo, una tradición macroeconómica sana, con reservas cercanas a los US$ 5 mil millones, además de ser uno de los países con menor deuda externa de América Latina. “Es importante que los gobiernos mantenga niveles bajos de deuda externa y que inviertan en infraestructura como puertos, aeropuertos y carreteras, pues ello no sólo genera empleo, sino también contrarresta la crisis y mejora la competitividad de una nación. Ello porque los gobiernos son de los pocos sectores que tienen la oportunidad de generar empleo de forma rápida”, manifestó.

El licenciado Pulido indicó que toda época de crisis trae grandes oportunidades y si uno se prepara anticipadamente, es menos complicado afrontarla. Por supuesto, señaló que significa trabajar más, reducir costos, buscar ser más eficiente, productivo y competitivo.

Para concluir, el Licenciado Diego Pulido sugirió a los asistentes, trabajar en lo que son buenos. Hacer aquello para lo que son los mejores y para lo que tienen experiencia y preparación. “Hacer lo contrario hoy por hoy puede salir muy caro”, puntualizó.

martes, 21 de junio de 2011

Muy Bella Puerto Rico

Una monja camina por la calles del viejo San Juan y, en la última, un hombre en una de las calles de la zona colonial Mirando a otra dimensión, en la cima de Arecibo, está el Café del Final del Universo. Es el observatorio radiotelescópico más grande del mundo. Creado en 1963 para ver más allá de las galaxias, apareció en una película de James Bond. Ha quedado obsoleto, pero es una de las obras más colosales de la ingeniería humana. Entre el silencio de las estrellas, busca el secreto de esas noches de embrujo en San Juan de Puerto Rico.

Bajo la advocación de San Juan Bautista, es la segunda ciudad más antigua del Nuevo Mundo. El viejo San Juan tiene 325 edificios y ninguno del mismo estilo: gótico, morisco, renacentista, neoclásico, salmantino, isabelino… Sus calles adoquinadas están pulidas y llenas de flores. Sus casas ocres son preciosas. Fue la tierra del gran señor indígena, y los sanjuaneros, orgullosos de sus casas, las abren para que se vean. Adoran a la primera mujer que fue alcaldesa de una capital americana, la gran creadora de servicios sociales, la que “trajo nieve en aviones para que los niños sanjuaneros supiesen qué es tocar la nieve”.

El fuerte de San Cristóbal lo preside todo. Es del siglo XVII y el más grande elevado por los españoles en América. Fue el primero triangular y eso lo hizo siempre inexpugnable a los ataques de franceses, ingleses, holandeses y de piratas como el mismísimo Drake. En lo alto del torreón, tres banderas: la de la Cruz de San Andrés, que es igual que la de los requetés españoles; la de Estados Unidos, y la de Puerto Rico, igual que la de Cuba pero con los colores invertidos. Con su Capitolio de mármol italiano y un 85% de votantes en las elecciones, Puerto Rico es el país con más participación política del mundo.

El barrio del Viejo San Juan es la más pura España caribeña. Lleno de rótulos con nombres y apellidos andaluces, catalanes, canarios, gallegos, castellanos… De militares, frailes, colonos, emigrantes, comerciantes y de reinas y reyes españoles. En su linda plaza de Colón, se tirotearon Silvester Stallone y Antonio Banderas. Más recoleta es la del Museo de Pau Casals, uno de sus vecinos más universales. En sus callejuelas se mezclan artesanos, poetas, artistas, anticuarios, tiendas de marcas de lujo, almacenes populares y muchos estudiantes, turistas y policías de película. Allí, dos locales se disputan la invención de la piña colada.
Un policía en el centro de San Juan, en medio del espectacular despliegue de fuerzas de seguridad que se produjo justo al día siguiente de que se conociera la muerte de Bin Laden La ciudad contemporánea es otra cosa. Portuaria y con un urbanismo que evoca algo de Manhattan y mucho de Las Vegas. Hoteles majestuosos con gastronomía internacional y puertorriqueña, rascacielos de multinacionales y mucho casino. Abierta y viva día y noche. Esencia norteamericana con calma caribeña, es el núcleo duro de las finanzas y los negocios de la zona más estable del Caribe, a pesar de sus huracanes y ese viento cálido que le llega del Sáhara. Un país capaz de inventar también el helado de cebolla y el de arroz y un plato típico como el mofongo es capaz de combinar cualquier cosa.

Como su potente industria de biotecnología con la factoría del ron Bacardí, que abastece a América con su murciélago como emblema. Por eso Ponce es su segunda ciudad y muy distinta, señorial, con altos y orgullosos balcones y más de veinte museos. En Ponce nace la ruta de los cafetales y es la base de la economía de la caña de azúcar. Allí llegaron la máquina de vapor, el ferrocarril y la industria del ron. Fue en la hacienda Merceditas, de la familia Serrallés, venida de Barcelona, que creó el ron Don Q, le puso la triste figura de El Quijote y es otro icono del país. Los partidarios del murciélago y los del ingenioso hidalgo sólo coinciden en que el ron blanco y el oro deben envejecer en madera de roble. Pero el árbol de identidad y oficial de Puerto Rico es la ceiba, “con su madera los indios hacíamos canoas…”.

La playa del resort Villa Montaña, en Isabela
La otra cara del Caribe de playas de postal es Bahía Salinas, donde las explotaciones de sal lo pintan todo de blanco pero arrasan los bosques tropicales y los esqueletos de árboles son como fantasmas en el desierto. Su gente anda preocupada porque “los agujeros en la capa de ozono secan los ríos y amenazan los arrecifes y su belleza”. Es una zona seca y árida que rompe todos los tópicos del trópico. Igual que Cabo Rojo, con acantilados espléndidos y abismos inquietantes. La capital de ese oeste emergente es Mayagüe, tercera ciudad del país. Tiene barrios de nombres tan españoles como Algarrobo, Limón o Naranjales. Y dos de sus distritos electorales más surrealistas son la Isla del Mono y los Islotes de Monito, “aunque ya no vive nadie”. Sus productos típicos son los brazos de gitano, la sangría, la cerveza y el pitorro, un aguardiente que cada cual se hace en su casa a su manera y que fermentan bajo tierra.

Con unos cinco millones de habitantes y más de un millón de puertorriqueños residentes en Nueva York, se nota que Puerto Rico es un estado libre y a qué vecino está asociado. Hace honor a su nombre de Isla del Encanto, y sus ciudadanos ejercen de encantadores. Ahora, quieren que los españoles conozcan el que fue su otro Caribe por algo más que aquel trabalenguas de un moro, un loro, un mico y un señor de Puerto Rico.

Puerto Rico

19/06/2011
El otro Caribe
Texto de Joaquim Roglan
Fotos de Xavier Gómez
“Isla del Encanto”, se lee en las matrículas de los vehículos de Puerto Rico, Estado Libre Asociado de Estados Unidos. Es el archipiélago tropical que descubrió Colón al nordeste del Caribe. Es la menor de las Antillas Mayores y la más cercana a las costas de Florida. España la dejó perdida y olvidada entre Cuba y Filipinas, y es la gran desconocida de españoles y europeos, que lucharon por una isla que ahora suelen confundir con Costa Rica. Pero Puerto Rico es otro Caribe, otra América y se ha propuesto que el turismo la redescubra Dos hombre conversan a media tarde en actitud relajada en el municipio de Mayagüez
Lo primero que cuentan los puertorriqueños a los forasteros es que en sus islas no hay cielos grises, “todos son azules”, y que tienen playas de siete colores: “Coralinas, volcánicas, blancas, azules, rosadas…”. Lo segundo, que “no somos estadounidenses, ni caribeños, ni hispanos, sino latinoamericanos”. Y tercero, que “somos una mezcla de indios, blancos y negros”. Los indios estaban allí 3.000 años antes de Cristo, hasta que llegaron Colón y el primer negro, que era su traductor.

Los indios taínos llamaban a su isla Borikén, que significa “Tierra de Nuestro Señor Altísimo y Bravo”. Ellos inventaron la palabra barbacoa y tal modo de asar la carne. Los puertorriqueños son gente familiar y festiva. “Tenemos 78 municipios, cada uno con su fiesta local, veinte fiestas nacionales, los carnavales, los Santos Inocentes y los fines de semana, así que casi cada día hay fiesta en algún lugar”. Por eso en Puerto Rico siempre suena alguna música: “Salsa, merengue reggaeton, bolero… Y otras indias y africanas como la bomba, la plena, la jíbara, la trova, los seises y los aguinaldos”, recitan.

De natural parlanchín, los puertorriqueños hablan en su castellano particular, su inglés comercial y su spanglish peculiar, además de con las manos y con su movimiento corporal. Tienen tanta tendencia a comerse las sílabas, que hasta la Real Academia Española ha aceptado que digan y escriban palpueblo en lugar de para el pueblo. Y como también se comen erres, nunca dicen mi amor, sino mi amol. A diferencia de otros países caribeños, presumen de su sistema de ayudas sociales, de que nadie se queda sin comer y de que se invitan y se fían unos a otros, según les va el negocio. “La economía no nos ha chupado el alma. Tenemos más vacas que habitantes, la vida es corta y hay que vivirla”, aconsejan.

Puerto Rico es un enclave estratégico y privilegiado del Caribe. Sin las tragedias y la pobreza de Haití, sin las penurias de Cuba y más próspero que República Dominicana. Cerca de Miami, es la conexión comercial aérea y marítima entre Estados Unidos y Latinoamérica. Pero los atentados del 11-S y el miedo a volar hirieron su negocio aéreo y le restaron turismo estadounidense y canadiense. Como otros países de la zona, llenaron sus islas de hoteles, complejos turísticos y campos de golf entre playas y palmeras, que ahora ofrecen a españoles y europeos con más dinero que los que van al Caribe con pulsera en la muñeca y barra libre.

“Nosotros ofrecemos libertad, viajes, deportes, naturaleza y no encierros en un hotel”, prometen con la tranquilidad que les otorga tener hoteles, paradores y mesones para diversos bolsillos. Además, sus mayores fuentes de riqueza son las nuevas tecnologías estadounidenses que ellos fabrican y exportan a Latinoamérica. Y su potente industria farmacéutica, que elabora y vende la célebre Viagra, cosa que les satisface muy especialmente.
Las islas de la parte atlántica, donde se encuentra una de las espectaculares lagunas bioluminiscentes de Puerto Rico Quizá por todo ello, el puertorriqueño es el ser humano que reparte más tarjetas de visita, después de los japoneses. Con un paro oficial del 17%, quien no tiene faena se la busca. Como el veterano conductor de tanques en Libia que ahora guía a turistas por autopistas como las de Los Ángeles y por carreteras salvajes que suben a parques naturales. El más famoso es El Yunque, tierra india sagrada donde nacen cinco ríos, primera reserva forestal de España cuando reinaba Alfonso XII, único espacio tropical de Estados Unidos y reserva de la biosfera. Es una maravilla de verdes infinitos y un mito nacional.

En esa ruta, la herencia española son restaurantes que anuncian y guisan “pernil y mollejas de pollo” y conviven con las hamburgueserías de sabor americano. La mixtura del estilo de vida indígena, americano y latino se respira en un lugar llamado Barceloneta. Es el centro comercial y el outlet más grande del país. El sueño de los turistas sudamericanos, con las marcas de moda norteamericanas más baratas que en Nueva York. Ideado para reventar tarjetas de crédito, sólo viejas leyendas y alguna teleserie como la de Kunta Kinte recuerdan que ese faraónico espacio de ocio y consumo fue tierra de esclavos que vivían y morían por la caña de azúcar y la piña tropical.

Siempre con el aire acondicionado a tope de frío, los puertorriqueños veneran las cavernas de Río Camuy. Bajo ellas discurre el tercer río subterráneo más grande del mundo. Entre estalagmitas y estalactitas que parecen esculturas fantásticas, en sus más negras y profundas grutas duermen, vuelan y defecan miles de murciélagos. Sus excrementos forman el guano, “que exportábamos a países más desarrollados y lo usaban como abono y en cosméticos”, avisan.

En ese paraíso para espeleólogos de todo el mundo, que también aportó sus sonidos a la película Batman, los nativos cuentan que las cuevas surgieron del mar hace tres millones de años y anuncian que “dentro de millones de años estarán otra vez bajo el mar”. Mientras, en algunas fiestas bailan con máscaras de herencia africana, que expelen a los demonios, y se consuelan con el mamoncillo, una bebida agria y suave que entra fácil.
Una imagen del radiotelescopio del observatorio astronómico de Arecibo, que, además de su función científica, también ha sido escenario de rodaje de algunas película País de contrastes, tiene islotes tan curiosos y sugerentes como el que llaman Caja de Muertos. Cruceros, barcas y avionetas llevan hasta ellos, y son dignos escenarios para teleseries como Perdidos o similares. En algunos no hay nadie y en otros hay hoteles para millonarios. Como el club de golf de Río Grande, que tiene cierto aire de Beverly Hills y sus casas y apartamentos no bajan de cinco millones de dólares. Entre su clientela procedente de Hollywood, hay famosos puertorriqueños como Ricky Martin, Chayanne, Benicio del Toro, Luis Miguel, José Feliciano y los ases nacionales del béisbol, del boxeo y del baloncesto.

No obstante, el deporte favorito de la gente común siguen siendo las peleas legales de gallos salvajes. El gallo de pelea es un icono de Puerto Rico. Como sus loros que hablan. Y como la coqui, una rana del tamaño de una uña que no croa sino canta melodiosamente al final del día. Menos estimados son los monos y micos del valle de Lajas, “una plaga que hay que acabar antes de que ellos acaben con los platanales y cocoteros”. O esos pequeños cuervos antillanos que rondan al turista, uno finge atacarle y los otros le roban la comida del plato. De otro mundo parece el dinoflagelado, un microorganismo de las cuevas y los manglares en las bahías de Mosquito y La Parquera, que de noche emite al mar increíbles luminiscencias de todos los colores.