sábado, 9 de febrero de 2013

Cortes por Christian Duverger

La Conquista de México toca una fibra muy sensible y arroja una cruda luz sobre la compleja mezcla de la civilización humana. En este encuentro del Viejo y el Nuevo Mundo, choque de una inconmensurable violencia, cada uno ve la barbarie en el otro campo. ¿Cómo leer una cultura en la que se yuxtaponen las hogueras de la Inquisición y el espíritu libre del Renacimiento? ¿Cómo comprender el refinamiento de los aztecas y su práctica del sacrificio humano? ¿Se debe renunciar, por ello, a tratar serenamente la historia de Cortés? No, en absoluto. Por eso el conquistador no puede ser reducido a su negativa leyenda. Su itinerario personal no se limita a los dos años de la Conquista de México, ese lacónico 1519-1521 de los diccionarios. Cortés tiene infancia, deseos, ambiciones, voluntad e inteligencia; conoce tanto el éxito como el fracaso; posee familia, amigos y se debate entre amores complicados; envejece; sus reflexiones profundas chocan con sus preocupaciones más terrenas y cuando ve venir la muerte juzga su época. Christian Duverger perfila en esta biografía a un conquistador nada ordinario. En ruptura con su cultura de origen, Cortés sueña con fundar otro mundo a partir del mestizaje. Sutil, letrado, seductor y refinado; prefiere el gobierno de las mentes a la fuerza bruta que, no obstante, sabe manejar; aprovecha impunemente la debilidad de sus compañeros por la fiebre de oro; sabe analizar y anticipar. La memoria colectiva concibe con dificultad a Cortés como el introductor de la caña de azúcar y el gusano de seda en México o como el explorador del Pacífico que descubre California, que comercia con el Perú, que llega hasta las Filipinas y las ofrece a Carlos V en 1528. Porque nada en esta historia se escribe lineal o serenamente, necesitamos sumergirnos en esta complejidad que gira alrededor de un hombre y de su concepción independentista de la Nueva España.

Hernán Cortés, primer cronista de Indias


Hernán Cortés, primer cronista de Indias

El historiador francés, Christian Duverger, asegura que el autor de 'La historia verdadera de la conquista de la Nueva España' fue el conquistador y no Bernal Díaz del Castillo

El historiador y antropólogo francés,Christian Duverger, profesor de la Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales de París, acaba de arrojar una bomba en las tranquilas aguas de la historia de la literatura en español y en la percepción del pasado de españoles y mexicanos. En su libro,Crónica de la eternidad, fruto de 10 años de investigación y presentado el jueves en la capital mexicana, demuestra que Bernal Díaz del Castillo nunca pudo escribir La historia verdadera de la conquista de la Nueva España y que su autor no fue otro que el propio Hernán Cortés como señalan las pruebas reunidas. El cronista-soldado, el testigo crítico de la Corona y de la versión oficial de la historia, el viejo cascarrabias sentimental, obsesionado con la recompensa económica y el reconocimiento de su gloria, el gran periodista de la Conquista de México se desvanecería para dejar su lugar al conquistador. El bachiller de Salamanca, el aventurero renacentista, el señor de la guerra satanizado por la historia, se convertiría así en un líder humanista y, como añade Duverger, “en el verdadero fundador, como dijo Carlos Fuentes de Bernal, de la novela latinoamericana”.
Crónica de la eternidad, escrita como una investigación policial que hace su lectura amenísima –“decidí no enfocar mi mensaje para el mundo académico y sus polémicas sino para el gran público”-, va señalando paso a paso las incongruencias de la Historia verdadera que impiden que Bernal Díaz del Castillo sea su autor. Pero ¿cómo nadie reparó en ellas en todos estos siglos? Duverger responde: “Muchos dudaron, pero la fuerza de los esquemas mentales, de los prejuicios, los disuadió. Yo pertenezco a una escuela de historiadores que fomenta la duda cómo método. Y lo primero que me sorprendió es que Bernal abre su crónica diciendo “terminé de escribirla el 26 de febrero de 1568 en Santiago de Guatemala, sede de la Audiencia (de los Confines)…”, cuando la Audiencia en esos años estaba ¡en Panamá! Nadie revisó eso, ¿por qué mis colegas no lo descubrieron?”
Esa fue la primera pista, pero vendrían más. Por ejemplo, Díaz del Castillo, que hace gala en su crónica de gran intimidad con Cortés durante la Conquista, no es citado por éste en ninguna de sus Cartas de relación ni aparece en ninguna lista de la época de los poco más de 500 hombres que le acompañaron; comienza a escribir a los 84 años lo que sería un caso portentoso de memoria; lo hace para enmendar la plana a la supuesta versión oficial de fray Francisco López de Gómara, pero suHistoria de la conquista de México publicada en Zaragoza en 1552 fue prohibida por la Inquisición al año siguiente y jamás viajó a América; presume de ser un soldado raso pero despliega una gran erudición con citas de clásicos griegos y latinos o de la Biblia impensables en alguien de su condición.
'Crónica de la eternidad' retrata al conquistador como un líder humanista satanizado por la historia
Además, sostiene el historiador francés, un análisis del estilo de la crónica revela que su autor estaba impregnado de prosa latina y construcciones propias del náhuatl, que solo alguien como Cortés, según Duverger, fascinado con México e “inmerso en un proceso de mestizaje pudo dejar que penetraran en su manera de escribir en castellano”. Dos características que coinciden con las Cartas de relación del conquistador.
Duverger va eliminando candidatos a la autoría entre la docena de compañeros de Cortés que sabían leer y escribir –ninguno pudo ser testigo de todo lo relatado- hasta toparse con el conquistador. Crónica de la eternidad, una segunda parte de Cortés, la biografía más reveladora, publicada también en México por Taurus en 2010, comienza a desvelar el misterio al entrar en los años finales de éste cuando vuelve a España, un periodo al que se ha prestado poca atención.
Frente a la idea tradicional de un Cortés aislado y perdedor, el historiador se centra en la etapa (1543-1546) que pasó en Valladolid y descubre a un hombre intelectualmente muy activo, que organiza en su casa una academia en la que se dan cita los notables de la ciudad y se discute sobre temas como “el cronista y el príncipe” o “la historia oral y la historia documentada”.
Duverger acusa a un hijo de Bernal Díaz del Castillo de falsificar la autoría de la crónica
En esos años, asegura Duverger, es cuando el conquistador, que ha visto cómo todas sus cartas al emperador Carlos V “no solo han sido prohibidas sino también quemadas en plaza pública” en 1527, concibe su plan. “Cortés decide que su público es el futuro. Está orgulloso de lo que hizo y es consciente de que la marca que el hombre deja en la tierra es más fugaz que los libros. Si la Corona quiere matar su memoria, borrarle de la historia, él sabe que su aliada es la posteridad”.
Cortés contrata a López de Gómara, a quien confía sus archivos para que escriba la historia oficial –en su testamento dejará dicho que se le paguen 500 ducados por el trabajo- al tiempo que él escribe sus memorias, “inventando al personaje del soldado anónimo con la libertad de un novelista”, dice el historiador, que subraya que la estructura de las dos obras es idéntica.
Cortés muere en 1547, la obra de Gómara es prohibida –“su poseedor corría el riesgo de pagar una multa altísima, equivalente al precio de 20 mulas”- y su manuscrito permanece oculto durante dos décadas. Pero la sublevación de los tres hijos de Cortes en México al frente de los herederos de los conquistadores contra las Leyes de Indias que amenazaban con confiscar sus propiedades en 1566 resucita el texto. La crónica escrita por Cortés viaja a América con intención de convertirse en el gran golpe de efecto que legitime la causa de los primeros criollos. La conspiración fracasa y los hijos del conquistador son detenidos y enviados al exilio. Antes, los hermanos envían “el documento a Guatemala, donde vive Bernal, uno de los pocos supervivientes de la Conquista” y cuya existencia está por primera vez documentada en 1544.
Su hijo, Francisco Díaz del Castillo, afirma Duverger, aprovecharía la oportunidad de mejorar su posición en sus pleitos “convirtiéndose en hijo de héroe”, haciendo modificaciones para incluir el nombre de su padre e incurriendo en flagrantes contradicciones “como criticar algunos párrafos de Gómara que nunca aparecieron en su versión dada a la imprenta” y que solo pudo conocer Cortés. El manuscrito sufriría algunas manipulaciones más hasta su definitiva impresión en Madrid en 1632 con el título que conocemos y la autoría de Bernal.
En la obra de Duverger, Cortés aparece como un héroe y Carlos V como un villano. “Para Cortés, el emperador es un personaje débil, que pasa el tiempo guerreando por Europa. No entiende que en plena era de las exploraciones, de la apertura de nuevas rutas comerciales, se desaproveche la oportunidad. Tras 15 años en Santo Domingo y Cuba, cuando entra en México instala una convivencia diferente a la de la Corona. Impone su visión mestiza y no la genocida que se ha practicado en el Caribe”.
“El México mestizo que conocemos hoy es producto de la visión de Cortés”, afirma el historiador, que espera impaciente la reacción del público de ambos lados del Atlántico a su hallazgo y sueña con que algún día la Historia verdadera se publique bajo el nombre de su verdadero autor: Hernán Cortés.

jueves, 3 de enero de 2013

El domingo de Resurrección de 1513, una expedición al mando de Juan Ponce de León llegó por primera vez a lo que hoy es territorio de Estados Unidos: La Florida. Se cumplen, pues, en la primavera de 2013, los 500 años de aquel descubrimiento, para cuyo festejo, las autoridades norteamericanas, especialmente las del Estado de Florida, han preparado una serie de celebraciones.


El domingo de Resurrección de 1513, una expedición al mando de Juan Ponce de León llegó por primera vez a lo que hoy es territorio de Estados Unidos: La Florida. Se cumplen, pues, en la primavera de 2013, los 500 años de aquel descubrimiento, para cuyo festejo, las autoridades norteamericanas, especialmente las del Estado de Florida, han preparado una serie de celebraciones.

Según le han contado a Monarquía Confidencial, entre los organizadores estadounidense de los actos, que han involucrado en los mismos a distintos sectores de la sociedad, hay cierta extrañeza por lo que consideran un interés de España bastante "moderado" por sumarse a la conmemoración.
En concreto, aún están a la espera de que desde la Casa del Rey se responda a la invitación formulada para que don Juan Carlos viaje a Florida con ese motivo, o para que, si él no puede, lo haga en su nombre alguien de la familia real.
No sería la primera vez que don Juan Carlos acude a Florida, ya que entre sus viajes a ese Estado se encuentra también el que realizaron los reyes, en febrero de 2009 a San Agustín, la ciudad más antigua de Estados Unidos y que tendrá un gran protagonismo en los actos del quinto centenario de la llegada de Ponce de León.
No hay tampoco ninguna previsión de visitas de miembros del Gobierno español, y tan solo se sabe que en mayo, el Juan Sebastián Elcano, el buque escuela de la Armada española, tiene previsto participar en unas regatas de barcos veleros.

martes, 25 de diciembre de 2012

Álvar Núñez Cabeza de Vaca,


El protagonista de la novela histórica «El último caballero» tuvo como principal meta en su vida estar a la altura de sus antepasados, héroes de la Reconquista

En diez años y acompañado por un ejército de miles de indios, convencidos súbditos del Emperador Carlos V, logró descubrir y conquistar la mitad de los actuales Estados Unidos de América sin para ello derramar una sola gota de sangre. Álvar Núñez Cabeza de Vaca, protagonista de la novela histórica «El último caballero», tuvo como principal meta en su vida estar a la altura de sus antepasados, héroes de la Reconquista. Juan Sánchez Galera, autor del libro editado por Sekotia, hace en esta entrevista para ABC.es una semblanza de este gran aventurero español del siglo XVI, un luchador que en el Nuevo Mundo se convirtió en la primera persona en realizar una operación a corazón abierto.
Su apellido es el que ganó en la batalla de las Navas de Tolosa el pastor que guió a los reyes cristianos a la victoria.
Así es, el libro comienza con esta batalla porque unir a la historia del origen del apellido una aventura épica tan fascinante como fue la de lasNavas de Tolosa le da mucho sentido al resto de la trama. Era una batalla abocada al fracaso: 60.000 cristianos, que en tres o cuatro días habían ido desde Toledo a Sierra Morena corriendo, se enfrentaban a 200.000 moros que llevaban allí ya varios meses acampados. Y los reyes cristianos ganan la batalla gracias a un pastor. Sin medios, es el ingenio el que lleva a la victoria. Y esa sería la norma de la vida de Cabeza de Vaca, un hombre que sin medios materiales y cuando todo parece que está abocado al fracaso, se crece y supera los obstáculos con abundancia de seso.
Álvar nace en 1492, año del fin de la Reconquista y del descubrimiento de América.
Se baraja su nacimiento entre 1492 y 1495, pero la novela permite jugar un poco con las fechas. De todas maneras, ese año no sólo fue el del Descubrimiento y el fin de la Reconquista. También se publicó la «Gramática castellana», primera de una lengua moderna. Cuando Antonio de Nebrija se la presentó a Isabel la Católica, la Reina le preguntó «¿y esto para qué sirve?», y él respondió «mi Señora, esta será el arma más poderosa del imperio que bajo sus pies se va a forjar».
Siendo muy joven, Álvar marcha a Italia para ensanchar las fronteras españolas. ¿Qué le llevó a tomar parte en la empresa imperial que entonces nacía?
Cabeza de Vaca personifica la España del siglo XVI. Cuando se terminala Reconquista, aquellas personas que llevaban 800 años luchando generación tras generación tienen que seguir peleando por algo, y buscan nuevos horizontes. Álvar formó parte de la primera oleada de españoles que tras las victorias del Gran Capitán empezaron a imponer la hegemonía española en el mundo. Lo que buscaba en Italia era lo que buscaba entonces cualquier español: honor, algo mucho más preciado que el vil metal. En aquella España la economía importaba menos que la honra, se podía ser caballero sin dinero y por tener dinero no se era caballero. Cabeza de Vaca tenía que hacer honor a su apellido, había recibido una herencia de nobleza de sus antepasados que debía acrecentar.
También toma parte en la Guerra de los Comuneros a favor del Emperador Carlos V. ¿Es la defensa de la legalidad otro de los principios de Álvar?
En efecto. El principio de legalidad ha imperado y conformado siempre la vida en España. Es la base de la civilización romana, y España, como país nacido al amparo de Roma, ha sido ordenada siempre según este principio. La Reconquista no persigue otra cosa que restablecer la legalidad perdida, el Reino de Asturias quiere recuperar la legalidad del Reino visigodo. Fue una obsesión que marcó al país durante 800 años. Este principio, unido al de fidelidad al Rey y a la sucesión dinástica, marcó también el espíritu de Cabeza de Vaca.
Cabeza de Vaca, o cómo España conquistó medio EE.UU. sin derramar una gota de sangre
SEKOTIA
Busto de Cabeza de Vaca
Y en 1527 parte para conquistar Florida.
Se embarca en aquella misión por tres motivos. Va buscando riquezas, como hoy vamos a Alemania a trabajar en la Volkswagen. Allí había medios, y España era un país pobre en medios, como siempre lo ha sido y lo será. Álvar también buscaba el honor, la continuación del legado de los antepasados. Y además, marcha por motivos religiosos. Si leemos las cartas que los descubridores mandan a la Península podemos ver la importancia que dan a laevangelización del Nuevo Mundo. Lo primero que pide Hernán Cortés al Rey tras la conquista de México no son refuerzos militares, armas o barcos. Pide curas. Colón no manda a España como primeras referencias que hay mucho oro o buenas tierras, lo primero que cuenta es que los indígenas son gente de naturaleza muy buena y por lo tanto predispuestos a recibir la fe.
Cabeza de Vaca formó parte de una expedición de la que de 600 soldados... ¡quedaron vivos cuatro!
La de Pánfilo de Narváez era una de las expediciones mejor organizadas, con muchos barcos, armas y caballos. Pero primero, 150 desertan en cuanto llegan a Cuba. Después, otros cien mueren en unas tormentas horrorosas allí mismo. En cuanto desembarcan en Tampa los indios les persiguen, les lanzan flechas envenenadas y logran matar a la mitad. Y para colmo, cuando salen de la bahía de Tampa tienen que volver a fabricar barcos, porque los que los llevaron ya se habían ido. Nuevas embarcaciones que las corrientes del Misisipi hundieron más adelante... Una sucesión interminable de desgracias hace que, al final, de 600 expedicionarios queden cuatro.
¿Es cierto que fue la primera persona en realizar una operación a corazón abierto?
Así es. Los indios los habían hecho esclavos, no eran más que cuatro y se encontraban en un punto tal de desesperación que ya sólo esperaban la muerte. Pero los convirtieron por la fuerza en médicos, y como quiera que fuese curando a los indios, de la noche a la mañana Álvar dejó de ser esclavo para convertirse en líder de la tribu. Unas veces curaba con lo poco o mucho que aprendió en las guerras en Italia y contra los comuneros, y otras, curaba rezando. Debió tener tal pericia que llegó a operar a corazón abierto a un indio que tenía clavada una flecha. Aquella fue la primera intervención quirúrgica de este tipo de la que se tiene testimonio. De hecho, Cabeza de Vaca es hoy todo un símbolo en el ámbito de la cardiología estadounidense.
Además, a Cabeza de Vaca se le reconocen otros méritos.
En efecto, Álvar es muy querido por los afroamericanos estadounidenses porque trató como un compañero más, y no como un esclavo, al negro Estebanico, uno de aquellos cuatro expedicionarios supervivientes. Y eso en aquel siglo XVI no era frecuente. Además, él fue el primero en construir barcos en lo que hoy son los Estados Unidos. Cuando volvieron de internarse en la Florida les habían dado por muertos, y los barcos se habían ido, así es que tuvieron que fundir sus corazas para fabricar nuevas embarcaciones.
Y en diez años, y acompañado por un ejército de indios, conquista la mitad sur de lo que hoy son los EE.UU. ¿Sin derramar sangre?
Sí, convenciendo. Ficha a ese ejército de indios como lo hicieron Hernán Cortés y Pizarro. Lo que pasa es que sobre estos pesa aún la leyenda negra. Sus conquistas han quedado ensombrecidas por algunos episodios de derramamiento de sangre pero, en realidad, las conquistas de México y Perú fueron más bien pacíficas. Los españoles se impusieron a los indios porque estos quisieron ser gobernados por los españoles. Los indígenas veían en aquellos conquistadores unos líderes y gobernantes mucho mejores que los que habían tenido hasta ese momento. Ven en el cristianismo una religión más humana que aquellas en las que se realizaban sacrificios humanos. Los españoles convencían. Pero como Álvar no mató a nadie, es un personaje bastante desconocido, porque a los que defienden la leyenda negra no les interesa alguien que consiguió tanto sin que se le pueda achacar nada.
Como premio, es nombrado gobernador del Río de la Plata, pero acabará engrilletado y enviado de vuelta a la Península. ¿Por qué?
De nuevo, por defender la legalidad, en este caso las Leyes de Indias que protegían a los indígenas y son el origen de los actuales Derechos Humanos. La Corona había perdido el control de Asunción, capital del virreinato. Allí se habían sublevado, habían hecho esclavos a los indios y utilizaban a las indias a su placer. Cabeza de Vaca llega para imponer la ley, y por ello lo engrilletan. Una vez cesa la anarquía, pensó en ejecutar a los cabecillas de la rebelión, pero los perdonó y después estos lo acusaron de querer hacerse rey, de independentista. Lo enviaron a España encadenado. El proceso sigue aquí su curso, y Álvar es absuelto por Felipe II.
Cabeza de Vaca muere como prior de un convento sevillano, habiendo presenciado el nacimiento del protestantismo y la ruptura de Enrique VIII con Roma. ¿Cuánto peso tuvo la religión en su vida?
En aquella época la religión era lo más importante, lo único importante. Fuera de la religión nada tenía sentido. Con la Reforma nace el relativismo, y frente a la ruptura de Lutero, la España del XVI defiende aún la legalidad, es fiel a su juramento de fidelidad a Roma, de la que se siente súbdita. Álvar se apoyó siempre en su fe para resistir, para conseguir tantas cosas. Hoy Cabeza de Vaca nos diría, «si yo hice cosas impresionantes sin medios, cómo no las vais a hacer vosotros». Así es que podemos utilizar la Historia como estéril pañuelo de lágrimas o para darnos cuenta de lo que realmente es capaz de hacer el ser humano.